lunes, 20 de diciembre de 2010

Semana 4 Plan Maratón y Media de Los Palacios

La semana se presentaba con el mismo plan que la anterior pero en lugar de tirada larga acabaría con la media de Los Palacios, prueba que desde el año pasado me apetecía mucho correr y recomendada por muchos conocidos.

Después del descanso del lunes seguía con molestias en la garganta. De hecho he estado toda la semana a punto de caer, ya que además en casa la faringitis y la tos han ido pillando a todos. Conmigo ha estado a punto, pero supongo que entre el ibuprofeno, el inmunoactive ese que estoy tomando y un jarabe antitusivo que me he ventilado en 5 días no me ha tumbado, al menos de momento. Por cierto, menos mal que la operación Galgo no ha llegado a mi casa...

El martes, con garganta tocada y mucho frío salí, y además muy tarde. Sudadera polar, mallas, gorro y guantes. Buen rodaje de fondo de 11,4 kms a ritmo por debajo de 5 min. El recorrido ya habitual de los martes por la ronda Este pasando por Chapín con sus cuestas y demás.

El miércoles también se me hizo tarde y para reservar mi maltrecha garganta decidí quedarme en casa, por lo que el jueves sí salí con muchas ganas y más frío todavía, y eso que eran las 5 de la tarde. Recorrido en la pradera de Chapín también ya habitual de los jueves para poder meter más velocidad o cambios de ritmo. Y así fue, no sé si por el frío pero rodé muy rápido, más de lo aconsejable en un entreno. 12 Kms a 4:45 de media pero con muchas vueltas a 4:30/4:40. Y además llegué muy entero, salvo la dichosa garganta.

La siguiente salida tocaba el sábado, otro rodaje suave que también me salté, y es que entre el frío, la lluvia y sobre todo el semiresfriado preferí aguardar al domingo para llegar lo mejor posible a Los Palacios.

Y llegó el día. Quedé con Antonio a las 8:15 para encontrarnos con Quique en Los Palacios sobre las 9. El día se presentaba lluvioso y sobre todo con mucho viento. Después de un cafelito nos fuimos a la salida que se daba en Bellavista (Sevilla) en un autobús de la organización. Allí nos encontramos con Jesús, un amigo de Quique que se nos unió a los preparativos y parte de la carrera. Recogida de dorsales, chips, quitarse los chandals, estiramiento, fotito y entrega de mochilas en el "remolque-ropero".

Las nubes están desapareciendo por lo que no cojo el impermeable. Es más, me quedo en camiseta de manga corta. Al principio, sobre todo en la salida paso un poco de frío pero al final agradezco llevar una prenda ligera, porque sobra todo. Lo único, que a ver si llegan las nuevas que he encargado a Wiggle porque la Kalenji para distancias más serias es un poco "dura".

 Bueno, pues que a las 11 en punto se da la salida, y aunque no estábamos demasiado atrás la cantidad de gente que había (3.200 inscritos) hace que llevemos un ritmo "relajado" durante los 2 primeros kms. No se podía ir a más. No nos viene mal porque ni siquiera calentamos antes de salir. La rodilla me da un pequeño aviso al principio que por suerte (para ella) desapareció al poco.

A partir del tercer km ya nos ponemos a 5 min/km y ya luego nos mantenemos en torno a los 4:45/4:50 hasta el km 10. Hablo en plural porque fuimos casi "de la mano" Quique y yo. Antonio se quedó en los primeros kms arrastrando todavía su sobrecarga aunque hizo un muy buen tiempo al final yendo de menos a más.

En el fatídico km 10 se me ocurre ir a por una naranja en uno de los puestos de avituallamiento. Ya las había visto antes pero no pude pillar ninguna, así que dije que ahora o nunca...y eso, que por poco me quedo allí. Al arrancar con ella en la mano piso otra en el suelo y me doy un buen...dejémoslo en "piñazo". Golpe en las manos (doloridas) y, cómo no, ¿dónde tenía que darme? en la dichosa rodilla izquierda. Desconchón y golpazo. Susto, la gente que casi me pasa por encima y a levantarse y seguir, que no es para tanto (eso es lo que piensa uno para no descomponerse). La verdad es que se me fue olvidando en la carrera pero ahora escribiendo doy fe que el golpe fue serio. Espero que quede en eso, la anécdota de esta carrera.

Quique me esperó y se quedó alucinado de los hechos (por decirlo de alguna manera...). A esto que también le entran ganas de "evacuar líquidos" y se para en medio del campo. También lo espero, no era para menos, y aprovecho para tomar el gel energético y echarme agua en la herida de la rodilla. Total, que con estos incidentes ese km 11 lo hicimos en 5:15.

A partir de ahí todo fue muy rápido. Seguimos a ritmo de 4:40/45 durante otros 2 kms y después de hablar de lo bien que íbamos (de hecho estuvimos charlando buena parte del recorrido) me pregunté si podríamos bajar de 1 hora y 40 minutos, que ya es un tiempo respetable (el 1:30 ya llegará...). Hicimos cuentas y no salían, pero yo las hice robando segundos cada km y sin pensarlo me puse a tirar fuerte, con Quique a rueda.

En el 14,15 y 16 marcamos 4:27, 4:36 y 4:26. En el 17 y 18, 4:14 y 4:16. Y en los tres últimos: 4:01, 4:04 y 4:10. Los últimos metros, aparte de ir muy justitos casi nos equivocamos de meta con un arco de Gatorade, pero conseguimos el premio: 1 hora 39 minutos 52 segundos. Lástima que el tiempo oficial marcara 1:40, ya que no tuvo en cuenta el paso por la salida más tarde respecto al pistoletazo (supongo que será esa la razón porque "el reloj de cuco de mi muñeca" suele ser muy exacto). En cualquier caso, "prueba conseguida".

Al llegar, avituallamiento con pizza!, bocata y cervecita. Esperando a Antonio y Jesús comento con Quique la gran carrera que habíamos hecho, y sobre todo lo que había disfrutado, porque salvo el último km, que se me hizo muy duro (creo que tenía algo de pendiente además) el resto fui realmente suelto.

Los ritmos altísimos, sobre todo los de los últimos 8 kms por no hablar de los 3 finales. Y eso que no quería machacarme mucho, pero reconozco que cuando uno se encuentra así es difícil echar el freno. Además, correr en compañía (volar, en algunos casos) no tiene nada que ver a hacerlo en solitario. Ni siquiera tuvimos pique, y de poder hubiéramos entrado juntos en meta. Gracias Quique por el buen rato, amigo. En el apartado de carreras dejo el enlace con el recorrido y los datos.

En cuanto a la carrera en sí, perfecta. Contando con que había 3.200 inscritos la organización controló todo con tramos según los números de dorsal para la entrega de chips, camisetas (muy bonita por cierto) o la mochila del guardarropa. Puestos de avituallamiento había creo que cada 2,5 kms (malditas naranjas!). Y el recorrido precioso, atravesando una zona rural y de campos hasta llegar a Los Palacios con los últimos kms lleno de gente animando y los niños poniéndote las palmas para que se las fueras chocando. Para un corredor popular es casi como sentirse Martín Fiz (al que no vimos, por cierto) o Abel Antón entrando en el olímpico de Barcelona.

En resumen, semana en la que he luchado contra una faringitis reduciendo las salidas y por tanto los kms previstos. De los 61 del plan me he quedado con 45, aunque con la carrera de hoy creo que suplo con creces esos dos rodajes suaves que me salté. La semana que viene, que empiezo con masaje de desacarga mañana lunes sí quiero hacerla a tope, que ya queda menos...

2 comentarios:

  1. Vamos bien Antonio, que tiemble la Maratón de Sevilla !!!

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  2. Qué bien lo pasamos, Morales!!
    Toma la naranja en zumito, chaval!!
    Quique

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